Toda Fiesta Mensual de Rosh Jódesh es un día para escuchar el shofar y más aún Yom Teruah por ser un Rosh Jódesh Especial
Escuchar el sonido del shofar en Yom Teruah tiene un significado simbólico muy importante para esta festividad, al igual que lo tienen los panes sin levadura en la Pascua (Pésaj) y en la fiesta de los Panes sin Levadura (Matsot). El sonido del shofar y de la trompeta tienen un significado muy importante en las Sagradas Escrituras que todo creyente debe conocer y entender. Cabe destacar que este sonido está asociado a la voz de nuestro Elohim (Éxo 19:13, Éxo
19:19, Éxo 20:18, Sal 47:5).
Éxo 19:19 El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz tronante.
Adonay quería que su pueblo, cada vez que escuchara el sonido del shofar o de las trompetas, recordara la importancia de escuchar su voz, pues un pueblo que no escucha la voz de Adonay no es descendiente de Abraham (Gén 26:5, Jer 7:23), ya que no producirá sus frutos (Mat 7:24, Luc 8:8, 8:15). Además, este corre el riesgo de ser cortado en este tiempo de zarandeo y de juicios (Mat 7:19; Amós 9:8-11).
Jer 7:23 Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien.
Conviene comprender que un pueblo que no escucha la palabra de Adonay corre el gran riesgo de perecer al no ser advertido del peligro inminente de nuestros días (Eze 33:1-7). Si no oye la palabra de Adonay a través de sus profetas, andará en desenfreno (Prov 29:18), pues no tendrá conocimiento de sus iniquidades, que le están separando y alejando del Todopoderoso y de su protección (Sal 91:1). Un pueblo que no escucha la palabra de Adonay no conocerá su voluntad y, por tanto, no podrá ser su siervo (Mat 7:21).
El sonido del shofar significa que el pueblo debe escuchar con atención las enseñanzas de un sacerdocio santo y entendido en la torah
El sonido del shofar tiene como fin recordar que hay que predisponer el corazón para escuchar lo que Adonay tenga que decir, ya sea a través de su sacerdocio o de sus siervos y profetas entendidos (Isa 58:1, Ose 8:1).
El sacerdocio se reconoce porque Adonay los aparta para darles sabiduría y entendimiento de sus mandamientos, estatutos, ordenanzas, decretos y mandatos (Deut 6:1, 11:1), es decir, de todos los preceptos que forman la ley de Adonay para su pueblo (Mal 2:6-7), ya que es a través de ellos que el pueblo es santificado (Lev 20:7-8). Por eso, Adonay ordenó al sacerdocio que fueran ellos los que tocaran la trompeta por todas las generaciones, como se menciona en Números 10:8.
Mal 2:7 Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Adonay de los ejércitos.
Cabe destacar que el sacerdocio actual no es la voz de Adonay ni el sonido de su trompeta, porque han menospreciado y desechado sus leyes (Ose 4:4, 6), y no hay sabiduría de Adonay en ellos (Jer 8:8-12), pues la mayoría prefirió creer las mentiras de Jezabel (Ap 2:20) y convirtió la gracia en libertinaje (Jud 4). Las mentiras de Jezabel les hicieron creer que Adonay, en la era de la gracia, había dejado a su pueblo sin una ley santa que lo hiciera sabio (Sal 119:98-100) y perfecto (Sal 119:1, 4-5).
Sal 119:1 Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Adonay.

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