La Primavera y su Enseñanza
Adonay creó las estaciones para dar una importante enseñanza a su pueblo. Cada estación está relacionada con tiempos o tratos distintos que Adonay tiene preparados para su pueblo, y los llamados a ser sabios y santos necesitan entender esto (Ecl 8:5).
La primavera representa un nuevo comienzo, un volver a nacer después de la muerte, la esterilidad, la pasividad y la frialdad que produce el duro y frío invierno. La primavera es la estación en la que los árboles comienzan a dar sus frutos después de la esterilidad del invierno. Es una estación en la que los árboles reverdecen, extienden sus ramas y se llenan de hojas después de haber perdido muchas durante el otoño y el invierno. La primavera es una estación en la que los árboles muestran sus flores para embellecer el entorno y prepararse para dar frutos preciosos, después de mostrarse feos y con mal aspecto por las duras condiciones del invierno.
La primavera es un tiempo de mayor luz, después de la oscuridad del invierno Cnt 2:10-13. Por esa razón, es necesario que un pueblo santo celebre Pésaj, la fiesta que Adonay constituyó en la estación de la primavera, para que después de la esterilidad, de la muerte, de la pasividad, de la fealdad y de la frialdad similar a la que se produce en la naturaleza por las duras condiciones del invierno, el pueblo pueda comenzar a experimentar un nuevo renacer y un avivamiento espiritual Cnt 2:10-13, por el surgimiento de la luz que proviene del Eterno, símbolo de la sabiduría y de la revelación de su toráh que procura enseñar en sus fiestas 2Sa 22:29, Sal 119:105.
El Otoño y el Invierno, y lo que nos enseñan
Como estamos hablando de la fiesta Yom Teruáh, nos limitaremos a las estaciones de su tiempo. Yom Teruá es una moedim que se celebra finalizando el verano, el tiempo de mayor luz, de mayor claridad, de mayor productividad, de mayor calor y actividad del año Prov 6:8, Prov 30:25. Si estamos celebrando Yom Teruáh, quiere decir que está finalizando el verano, y lo lamentable es que a muchos no les llegó la luz. Muchos por la pereza, la soberbia o falta de disposición no amontonaron (atesoraron enseñanzas) como lo hace la hormiga en el verano Prov 6:6-8, muchos pudiendo frutos preciosos no quisieron hacerlo, más bien los árboles hicieron mejor trabajo que ellos, honrando así a su creador y a aquel que lo sembró y cuidó.
Finalizó el verano y lamentablemente muchos llamados a ser santos Rom 1:7 no hermosearon sus vidas con la santidad, como la flor y el fruto hermosean a los árboles en el verano Cnt 4:13. Eso ocurrió así, porque endurecieron sus corazones para no recibir la luz que proviene de la revelación de la enseñanza de la toráh y de la verdad, que da Adonay por medio de sus siervos y profetas entendidos 2Pe 1:19, para así a través de ellas mostrar su gloria y santidad Lev 10:3, Mat 13:14-15. Santidad que se manifiesta en un santo como consecuencia de aceptar las reprensiones Pro 6:23 y de obedecer las enseñanzas de la toráh Sal 43:3, Isa 51:4, Sal 119:105, 2Pe 1:19.
Yom Teruáh se celebra a inicios de otoño, pues su propósito es preparar el pueblo para las rudas condiciones de las dos estaciones que vendrán (otoño e invierno). El otoño se caracteriza porque la temperatura comienza a descender, y las hojas de los árboles pierden su verdor y comienzan a caer, perdiéndose por tanto, parte de su hermosura y esplendor. La estación del invierno es la estación más fría, y para que la entendamos, es necesario que la examinemos tal como ocurre en los trópicos y en los polos, es decir, en los lugares donde se dan perfectamente las cuatro estaciones. En esos lugares durante el invierno mueren muchas personas y animales, porque no soportan las duras condiciones del invierno. Son tiempos de menor actividad, se paraliza la economía, las personas deben estar encerradas en sus hogares, bajo sistemas de calefacción porque el frío y la nieve les impide llevar una vida normal.
El invierno es un tiempo de esterilidad porque los animales no se aparean, sino que duermen e hibernan para poder sobrevivir y ver una nueva primavera. En el invierno los árboles no dan flores ni frutos, sino que se secan Enoc 82:16. Adonay creó la estación del invierno para que su pueblo se acordará de los tiempos de gran dificultad, de los tiempos en los cuales derramaría su ira y sus juicios sobre la tierra para destruir la maldad. Lo cierto es que Adonay está preparando en este tiempo a la tierra para un gran invierno que vendrá, pues derramará su ira sobre todas las naciones Mal 4:1 y solo sobrevivirán aquellos que procuraron ser como el almendro, árbol que florece durante el invierno.
El Ejemplo de Nóaj
Solo sobrevivirán aquellos que celebraron las fiestas santas, pues estas tienen como propósito preparar el corazón del pueblo para que se aparten de su iniquidad y sean hallados justos, de manera que en el invierno Yahshúa sea para ellos el sol de justicia Mal 4:2, y así puedan hallar misericordia y gracia como Noé/Nóaj la alcanzó Gén 6:8-9, quien era un varón justo Gén 7:1. Nóaj es el mejor ejemplo de uno que aprovechó el verano para guardar, para aprender, para obedecer, para dar preciosos frutos, para mostrar la hermosura de la santidad, y por eso Adonay lo libro de la destrucción en aquel gran invierno (diluvio) que acabó con todo ser vivo por su maldad Gén 7:21-23.
¿Cómo es que Yom Teruáh prepara al pueblo? Recordándole la importancia de estar atentos y dispuestos para escuchar la palabra de Adonay, que enseña a través de la toráh y de los siervos entendidos que ha levantado para enseñar y preparar a su pueblo. Recuerde por favor, lo que usted aprende en Yom Teruáh es para que lo aplique todos los días de su vida. Anhele escuchar cada día la trompeta que es la voz de Adonay a través de su sacerdocio, de su toráh, y de sus profetas, y como no, aún a través de sus propios sueños Job 33:14-18.
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